El reto de vacunar al mundo

05 de Enero de 2021
Autor: Ana Nuñez
Categoría: Logística y Cadena de Suministro

No hay duda de que 2020 fue un año que marcó a la humanidad. Nos encontramos en un momento clave en esta travesía al contar con las primeras vacunas que dan esperanza de regresar a un mundo similar al que era antes de la pandemia

Siendo Reino Unido el primer país del mundo en aplicar la vacuna contra la COVID-19 de Pfizer, diversas naciones han seguido este camino y México no fue la excepción.

Traído desde Bélgica el primer lote de vacunas, el 24 de diciembre de 2020 la enfermera María Irene Ramírez pasó a la historia por convertirse en la primera persona del país y Latinoamérica en aplicarse la ya mencionada vacuna de Pfizer. Pero en términos logísticos ¿qué significa distribuir la vacuna contra la COVID-19 para los casi 130 millones de personas que conformamos el país?

Con el objetivo cubierto de contar con una vacuna confiable y lista para su aplicación, el siguiente reto es pensar en una logística flexible. Considerando la aceptación que tuvo la vacuna contra la influenza este año, se puede asegurar que la vacuna por la COVID-19 será bien recibida, por lo que la etapa de distribución es la que debemos reforzar en la cadena de suministro.

Para lograrlo, hemos visto una coordinación destacada entre la industria farmacéutica y las autoridades sanitarias de diferentes países para ligar la salida de lotes de producción hacia la ejecución logística de distribución. Sin embargo, estos elementos no son los únicos en la ecuación para que el resultado sea favorable, el otro peldaño es la experiencia del usuario final. En este sentido, la confianza se vuelve importante en la ejecución de la cadena de suministro. La experiencia que el gobierno e instituciones sanitarias ofrezcan es crítica para crear el nivel de confianza con toda la población. Por tanto, la gestión logística de la vacuna, su cadena de frío, el volumen de producto a distribuir en cado uno de los centros de vacunación, debe ser cuidada al mayor nivel de detalle con el objetivo de evitar cualquier inconveniente entre los receptores, tales como factores que detonen efectos secundarios no deseados por una mala gestión de la vacuna.

La logística está en los detalles, y por ello se deben considerar los siguientes aspectos:

  • Simplicidad. La operación para lograr una vacunación efectiva debe eliminar las barreras que eviten comunicación de los participantes con las cuadrillas y/o responsables de las tareas de vacunación. Es así, que las herramientas de comunicación (aplicaciones móviles, mensajes de texto) que los gobiernos e instituciones han desarrollado para identificar focos de atención en la pandemia ahora podrán también apalancarlo para hacer procesos de pruebas, programación de aplicaciones y seguimiento. Al tener este contacto bidireccional, se podrá obtener una reacción positiva durante toda la campaña de vacunación.
  • Flexibilidad. Si algo nos ha enseñado la pandemia es que las circunstancias pueden cambiar inesperadamente de un momento a otro, por ejemplo, el surgimiento de una nueva cepa o variante de la COVID-19 puso las alarmas rojas de la comunidad científica y sanitaria, por lo que la flexibilidad en el proceso de las investigaciones médicas sigue siendo fundamental. Durante la campaña de vacunación de todos los actores (instituciones sanitarias y gobierno) deberán contar con plataformas que les permitan contar con visibilidad en tiempo real para tomar decisiones informadas de último momento.
  • Escalabilidad. Al seguir una estrategia de olas de aplicación, se necesita tanto que el proceso de aplicación y seguimiento pueda seguir el ritmo de aplicaciones. A través que la cadena de suministro inteligente se podrá entender variables cómo: volúmenes/dosis requeridas, condiciones de cadena de frío en cada uno de los estadios (distribución primaria, distribución secundaria, almacenamiento).


Si bien por una parte el reto logístico actual es vacunar al mundo, la continuidad operativa de las compañías de diferentes industrias debe continuar. A medida que vamos avanzando hacia el “nuevo comienzo”, otro elemento vital a considerar es la gestión del riesgo. Pero ¿qué significa riesgo en logística? Su significado va íntimamente ligado en cómo, cuándo y en qué condiciones el producto llega al consumidor final. El no tener visibilidad del riesgo que conlleva tener proveedores en Asia o Europa puede propiciar una disrupción trascendental en el arribo de materias primas y por ende se puede duplicar el costo de transporte para hacer llegar materia prima local o productos finales con el consumidor, comprometiendo niveles de servicio acordados.

Un ejemplo aún más allegado a nuestras redes logísticas: distribución primaria y secundaria con disrupciones derivadas del semáforo sanitario. Las compañías tuvieron que demostrar su compromiso de responsabilidad mucho más fuerte que en años anteriores donde las que fueron segmentadas como “industria no esencial” prestaron apoyo en forma de donativo en especie para mantener o salvaguardar requerimientos específicos. En 2021, la logística deberá tener en cuenta potenciales cambios en cuanto a la red de distribución (centros de almacenamiento, rutas definidas) que planteen reducir el tiempo de entrega y mitigar los riesgos que impactan niveles de servicio u otros indicadores (como OTIF).

Si bien alguno de los cambios puede representar un incremento repentino en costos o inversiones, a la larga traerá un beneficio mayor: el bienestar de nuestros colaboradores, clientes, proveedores y consumidores finales. Para cerrar esta entrega, podemos llegar a la conclusión: aprovecha el momento. Sin lugar a duda, estamos en una crisis de la que podemos obtener grandes aprendizajes para nuestra cadena de suministro.

Foto de Médico creado por freepik

Acerca del Autor

  • Ana Nuñez

    Ana lidera el Centro de Excelencia para la Cadena de Suministro en SAP México.

    Cuenta con más de 20 años de trayectoria en la gestión de la cadena de suministro y proyectos de transformación, proporcionando soluciones a grandes compañías de México y en entornos multiculturales.

    Su experiencia se destaca en el manejo de proyectos de implementación tecnológica, procesos de cadena de suministro, reducción de inventarios, diseño de modelos y procesos de operación, en industrias como Productos de Consumo, Construcción, Industria Automotriz, Equipamiento industrial y Comercio.