Preparándonos para la nueva logística

01 de Octubre de 2019
Autor: Jesús Campos Cortés
Categoría: Logística y Cadena de Suministro

Uno de los problemas de vivir en un cambio permanente, es que perdemos la capacidad de impresionarnos y de disfrutar los beneficios y los retos que todas estas revoluciones implican en nuestra forma de trabajar, vivir, convivir y pensar.

Si definimos a la logística como la función de la organización responsable del movimiento y almacenaje de materia prima, componentes, MROs y productos terminados, y hacemos una pequeña revisión de lo que ha pasado en los últimos veinte años y lo que viene en los siguientes diez, sería suficiente para ejemplificar lo que está pasando en lo que los académicos llaman la cuarta revolución industrial.

“Considero que en este momento nadie puede saber hasta dónde llegarán los cambios, pero es vital entender lo que está sucediendo y prepararnos para lo posible y lo probable, si realmente queremos seguir siendo protagonistas y no solo espectadores de esta nueva Logística 4.0.”

Yo siempre digo que cuando explicas el trabajo de un logístico, la gente lo resume en palabras simples, “eres como un repartidor” o “te dedicas a mover cajas y cargar camiones”, y seguramente estas definiciones no estaban tan lejos de la realidad hace unos cuantos años.

Partamos de que la cadena de suministro se compone de tres grandes flujos: materiales, dinero e información. De estos tres, los materiales eran la materia prima del logístico, sin materiales no habría nada que mover o que almacenar, así que para muchos esto era el centro de atención.

Variables que transforman a la logística

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Pero cuando se conjugan factores como el Omnicanal, la globalización, la generación millennial, el internet de las cosas, la digitalización de los procesos y los objetos, la sostenibilidad y la escasez de capital, se construye un coctel molotov, que demanda de soluciones totalmente novedosas por parte de las organizaciones logísticas y el centro de atención migra de los materiales a la información, a los datos y su enorme potencial para optimizar el uso de los recursos.

Hagamos una rápida revisión de cuatro elementos clave en la gestión logística para darnos una idea de todos los cambios: las redes, el transporte, los almacenes y la sostenibilidad, y reflexionemos brevemente lo que debemos hacer para tener éxito en los nuevos modelos operativos.

Redes
En el pasado, las redes se diseñaban para muchos años, los flujos de mercancías eran prácticamente constantes y conocidos, el secreto era mover unidades de transporte llenas y pallets completos para ser eficientes. Bajo las nuevas reglas del mercado, el consumidor define cuándo compra, cuánto compra y dónde lo quiere, por lo cual los modelos deben tomar decisiones en tiempo real para balancear la efectividad con la eficiencia. Para lograr esto, es entonces necesario digitalizar nuestros procesos internos, desde la recepción de los pedidos hasta la entrega al cliente, con el fin de tener toda la información disponible en tiempo real para que los modelos puedan tomar las mejores decisiones posibles para la organización de toda la cadena. Entender los diferentes tipos de analítica y el diseño de algoritmos para la toma de decisiones, se vuelve una necesidad del logístico moderno.

A todo lo anterior, debemos sumarle las demandas de la sociedad sobre el conocer a detalle el origen, destino y posición de la mercancía a lo largo de toda su cadena productiva. Esto no solo implica el uso de sistemas de posicionamiento o de internet de las cosas, se complementa con el blockchain y la demanda de un control detallado de todos los movimientos.

Transporte
La relación entre las rutas y los transportes es evidente, si cambiamos la forma en que movemos los productos en cuanto a distancias, frecuencias y cantidades, requeriremos un manejo diferente de los medios de transporte. El transporte multimodal seguirá creciendo, el uso de unidades autónomas para la entrega en la última milla será una necesidad, por lo cual el uso de sistemas tipo TMS será la base para el adecuado manejo de estos recursos. Nuevamente nuestra tarea principal se centra en lo datos, debemos capturar toda la información relativa a la demanda de productos, la disponibilidad de unidades, sus tiempos, costos y nivel de servicio, ya que todo esto será clave para poder tomar decisiones optimizadas en tiempo real.

Almacenes
Pero si todo lo anterior implica grandes cambios, los realmente relevantes se verán en los almacenes, que pasarán de ser bodegas en donde los materiales pasaban meses o años en espera de ser utilizados, a espacios altamente automatizados en donde la velocidad con la que se mueven los materiales y la optimización de los espacios serán las variables claves para su operación. Las personas serán desplazadas por robots simples o inteligentes que reducirán dramáticamente los errores y los tiempos de respuesta. Operar un almacén será en gran medida “un acto de fe”, en donde solo los sistemas sabrán a detalle qué, cuánto y dónde se tienen los productos, por lo cual la dependencia sobre los registros electrónicos será prácticamente absoluta. Las decisiones más importantes estarán en la selección de la tecnología a utilizar y el diseño de planes de contingencia en caso de fallas en los sistemas operativos.

La gestión de la información en los almacenes migrará de los actuales WMS a los nuevos WCS, en donde los datos se conectarán con los robots para operar el almacén bajo un solo sistema integral que planea y ejecuta en tiempo real.

Sostenibilidad
Finalmente, no podemos separar a la logística de la sostenibilidad. La parte más obvia se refiere a los efectos nocivos que causa al medio ambiente el transporte de la mercancía, sobre todo cuando se utilizan combustibles fósiles. Entregar en dos horas reduce la capacidad de los sistemas de optimizar las entregas, las unidades incrementan su frecuencia con cargas parciales, y esto es nocivo para la naturaleza. Pero hay otros aspectos en donde también la logística se conecta con la sostenibilidad, el cambio en los tamaños y materiales de los empaques primarios y secundarios, el consumo de energía dentro de los almacenes, así como todo lo relativo al retorno de mercancías ya sea para su reparación, como para su reúso, reciclado, recuperación o disposición final. Los profesionales logísticos, deberán tener amplios conocimientos de temas asociados con la sostenibilidad en general y las regulaciones que les afectan en particular.

Si la forma de operar cambia, es un hecho que los responsables del área deben evolucionar al menos a la misma velocidad. Hoy más que nunca la logística debe dejar de ser un oficio y convertirse en una profesión basada en datos, capaz de maximizar los beneficios para la empresa mediante el análisis de múltiples variables como el tipo de producto, el lugar de entrega, las rutas potenciales, el tiempo de entrega requerido, los medios de transporte disponibles, los costos asociados, los impactos sobre el entorno y la rentabilidad, por mencionar solo las más relevantes.

Tal vez nunca pensaste que la logística sería tan divertida y retadora, pero si algo te puedo asegurar, es que cuando ya tengas las respuestas, las preguntas cambiarán y deberás de cambiar tus formas de operar, decidir y razonar. Disfruta esta revolución.

TABLA

¿Qué tan preparados estamos tecnológicamente?
Responde como tú empresa o tus socios logísticos utilizan estas 10 tecnologías:

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